LOS PRENDE CALDEROS DEL MICROTRAFICO

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 Por Rafael G. Santana

Se estima que en el país operan 20 mil puntos de venta de drogas.Estos lugares tienen canales de distribución  fijos en las calles, las esquinas y los callejones.

 

También, casa por casa; colmadones, centros de diversiones y hoteles. El mercado de las drogas entre los turistas produce grandes beneficios porque se cobra en  dólares, euros y pesos.

 

Los traficantes de La Romana dicen que los puntos de venta de drogas exclusivos para los turistas    y los abiertos supuestamente  pagan a las autoridades peajes y protección  de 60, 100 y 200 mil pesos semanales para  garantizar la impunidad.

 

Los jefes del micro tráfico suplen los puntos donde desarrollan una política social efectiva:  Si en una casa no hay comida, el capo prende el caldero; si no hay dinero para medicina, el jefe las compras; si muere una persona el jefe da la caja cubriendo los gastos del entierro; si alguien abusa el jefe impone su autoridad; el jefe regala tenis de marcas, bicicletas y motocicletas a los niños y los jóvenes.

 

El jefe lo controla todo pasando a ser un líder. Cuando las autoridades penetran al barrio el capo tiene un ejercito para disparar,  lanzar piedras, botellas y quemar gomas para que escape.

 

Este modelo operativo y social fue utilizado por Pablo Escobar Gaviria, en Medellín, Colombia construyendo complejos habitacionales, estadios de fútbol, escuelas y distribuyendo dinero.

 

Don Pablo como les decían sus admiradores sacó de los vertederos de basura a los niños de las calles llevándolos a vivir en albergue donde tenían  techo, alimentos, recreación, asistencia medica y de todo colocando este programa en manos de sacerdotes amigos.

 

La República Dominicana de un país puente pasó a ser un almacén de drogas como lo afirmara el jefe de la DEA para el Caribe, y no escapa a esa realidad porque en los barrios existen los Pablo Escobar. El presidente Barack Obama solicitó a la DEA un informe sobre la producción, distribución y  la venta de cocaína.

 

Este documento que se conoce como “el informe Berrigan” redactado por el director adjunto (operaciones especiales) de la DEA se publica en el Libro “Cobra” de la autoría de Frederick  Forsyth dice lo siguiente “los beneficios son mayores que en cualquier otro producto del mundo. Un kilo de “pura” colombina pasa de 4 mil dólares a valer entre 60 a 70 mil dólares con solo viajar los cuatro mil ochocientos kilómetros desde la costa de Colombia a Estados Unidos, o los ocho mil kilómetros hasta Europa. Pero eso no es todo. Cuando el kilo esté en manos del comprador, este lo “cortará” (adulterará) para conseguir seis o siete veces su volumen y peso sin disminuir el precio por gramo:  Los consumidores acabarán pagando al último vendedor de la cadena unos 70 mil dólares por aquel kilo que cuando dejó la costa de Colombia tenía un valor de 4 mil dólares”.  Un gramo de cocaína en las calles de los Estados Unidos, tiene un precio de diez dólares y de 10 euros en Europa.  Esto explica porque jóvenes que vivían  en la miseria en Capotillo o cualquier barrio de la República Dominicana tienen grandes plazas comerciales, villas y riquezas inmensas.

 

Asimismo, esto podría explicar porque las cárceles están llenas de distribuidores, mientras los suplidores  cuando caen presos salen de inmediato y si no pueden salir viven en las celdas con todas las comodidades.  Esto seguirá así porque esos jefes del micro tráfico mueven la economía del menudeo  y el circulante  día a día.

 

Esto quizá explique  la presencia de jeepetas y carros de lujo en  los barrios, unos van a buscar el dinero de la venta y otros a comprar drogas para venderla en los puntos.  Es una cadena diabólica difícil de eliminar porque el narcotráfico y el micro tráfico no se derrotan, se derrotan a los capos cuando son  condenados.  Eso dicen los teóricos de la lucha contra este fenómeno mundial que tiene sus tentáculos en nuestro país.

 

Es mejor dejar eso así, y dar una cifra “Las Naciones Unidas dicen que anualmente el narcotráfico genera ganancia de 50 mil billones de dólares y 100 mil millones de se destinan para  comprar a las autoridades sin importar jerarquías.

 

Que Dios nos proteja.

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