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Harden alisa el camino y Capela remata Cleveland

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Victoria de prestigio de los Rockets frente a Cleveland (117-113), en una velada marcada por dos nombres: James Harden y Clint Capela. El primero firmó un estratosférico triple-doble de 35 puntos, 11 rebotes y 13 asistencias. Además, La Barba añadió 5 robos, lo que le dio una estadística global que no se veía desde Michael Jordan en 1989. Capela, por su parte, puso la guinda a la actuación de su compañero con unos minutos finales extraordinarios que sellaron el triunfo texano.

Un 2+1 del suizo a poco más de un minuto colocaba el 115-110 para los Rockets. No fue una jugada cualquiera, sino que tuvo que contar con la colaboración de un Harden quien, en la zona, obtuvo un balón que pasó desde el suelo por diversas manos. Hasta que llegó al dorsal número 13 de Houston, quien con una rapidez voraz elevó la pelota para que Capela la cogiera en el aire, la machacara y sacara falta.

Sin embargo, el center, que acabó la jornada con 19 puntos y 13 rebotes, no se iba a detener ahí. Pocos segundos después, un extenuado Harden lanzaba un nuevo triple repitiendo la misma jugada de todo el partido: uno contra uno y pasito atrás. Mecanismo que le había funcionado especialmente bien en el tercer parcial (15 puntos) pero que estaba haciendo aguas en el momento decisivo. Ahí apareció de nuevo Capela, las manos listas debajo del aro, para capturar el fallo de Harden, que ni tocó hierro, y apuntalar la pelota en la red.

Capela fue la clave para deshacer una sequía terrible de los locales en los últimos compases del cuarto asalto. Una falta de productividad que permitió a Cleveland acercarse al acecho y que no fue a más simplemente por el dominio local del rebote ofensivo, que trajo segundas jugadas y logró que el tiempo transcurriera sin que pasara nada notable.

Como remate a todo, si a los Cavaliers les quedaba alguna opción, Capela las aniquiló con un tapón último a LeBron James que desbarató cualquier resquicio de esperanza visitante.
Green y LeBron

Cleveland, sin bases por la baja de Derrick Rose y por la consabida de Isaiah Thomas, salió de inicio con Iman Shumpert en ese puesto. La noche en que LeBron superaba a Jordan en partidos disputados de la liga regular, la empezaron los actuales subcampeones de la NBA a rebufo de su rival (36-25 al término del primer cuarto).

No fue noticia que LeBron tirase del carro, como siempre. El Elegido acabó con 33 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias, 1 robo y 1 tapón. Su nivel ya no sorprende, sí quizá el de Jeff Green, el mejor de los Cavaliers con 27 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 3 robos y un 11/15 en tiros de campo. Salido desde el banquillo, Green auxilió a LeBron en su batalla contra el mundo. Ambos participaron de un parcial de 13-31 para los Cavs en el segundo cuarto que les envió a los vestuarios por delante (65-67).

Pero al regreso, el tino sobre todo de Harden, que tuvo en ese tercer cuarto su muñeca dorada, fue demasiado para tan poco de Cleveland, donde quizá habría que subrayar tamnién el buen trabajo de Kevin Love.

Después, ya saben, cuando se quedó sin gasolina Harden,y los Rockets en general, cuando Cleveland volvía a estar en el partido y se ponía la noche de prórroga a poco que los de Ohio afinasen un poco más, surgió Clint Capela.

Credito: Nba Maniacs

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