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Manuel Cholo Suero se fue en paz

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Manuel (Cholo) Suero murió en paz. La partida de cholo causó un gran dolor en la familia lazareña.

En el mismo escenario del velatorio en la cancha de Jobo Bonito estalló la guerra por el control del club deportivo y cultural San Lázaro fundado el 2 de junio de 1963 y que tiene su historia.  Nadie puede arrogarse el derecho de decidir el destino de la otrora poderosa organización porque San Lázaro no pertenece a un grupo, una persona y los oportunistas buscadores de riquezas, sino la comunidad.

 

Todavía los testigos presentes en la cancha techada donde velaban a Cholo no salen del asombro por el pronunciamiento de José Oscar Fernández (El Dro) que frente al cadáver  expresó “es ahí el verdadero mecía de los clubes, ese es el mecía, no Leo Corporán”.

 

Entre tanto, Manolo  Prince, se apoderó del escenario dando instrucciones a lo que parece ser su grupo que promueve la privatización de la cancha para que pase a ser un centro de entrenamientos de baloncesto y parte del proyecto comunidad digna.

Otros, tenían una lista de las personas que debían ser sacadas y agredidas encabezada por Chico Pérez, que tuvo el coraje de llamar a Prince para decirle lo que tenía en un bulto que cargaba en una salida rápida para evitar ser agredido.  En esa lista estaba Rafael Uribe, Saturnino Martínez (Moñoño) y Leo Corporán porque “supuestamente eran los responsables de la muerte de Cholo” cuando se sabia la real causa de la muerte: una enfermedad.

En las redes sociales los francotiradores que no conocen la historia del club mantuvieron y mantienen una activa campaña que en nada beneficia a quienes la promueven y sus autores por la imagen negativa que proyectan.

Es lamentable, que todo esto suceda en un club que en el pasado tuvo un liderazgo tan fuerte que fue seleccionado para introducir en la Republica Dominicana, el modelo de los polideportivos o canchas techadas.

Esta posición bien ganada por el trabajo de un equipo de hombres y mujeres que recogieron el pasado de la modesta cancha de piso de petróleo para entregar a la barriada una moderna instalación deportiva, una escuela, un dispensario médico y un trabajo en equipo en beneficio de la niñez y la juventud, no puede dejarse sepultar por los nuevos “salvadores del club San Lázaro” que están al asecho para comerse la camorra dejada por los que entienden que lo principal en este momento son los beneficios sociales, económicos y políticos; no el trabajo comunitario transparente, sostenido y de resultado.

La historia del club San Lázaro se inicia con Félix Aguanta, que puso en alto la práctica del baloncesto; de Felipe Vicioso, Generado Bodrè, entre otros; y sucesivamente Francisco –Chico- Pérez, Fernando Paulino, Lázaro Vendrell, Faisal Abel Hasbun, Leandro Rodríguez, Virginia Vicioso, Ramón Pinedo (Monchìn), Peter Díaz, Danilo Díaz Vizcaíno, Jhony (El Grande), Rigoberto Llano (Rigo), Doña Carlota, sus hijos Peña y Calcalì, Luís Tobías, los símbolos del baloncesto superior Manolo Prince, Pepe Rozón. Gengo, el señor Torres (El Comodoro), Rafael Nova (Faén) representante en New York, Franklin Ceballos (Quema Casa), Julio Ernesto Florián, Felicia Comes, quien escribe, entre otros hombres y mujeres que hicieron posible la fundación y el desarrollo del club llenándolo de gloria.

Los grandes acontecimientos del club San Lázaro están ahí: una cancha moderna, la compra de un mini-bus con aire acondicionado para el equipo de baloncesto superior y las actividades de la organización; el montaje de varios cuadrangulares de baloncesto con los equipos norteamericanos Los Tigres de Detroit, Los Trotamundos de Halen, la selección rusa y selecciones de las universidades de los Estados Unidos, Puerto Rico y Panamá.

La presentación de José, José para recaudar fondos para la compra de mini-bus y las fiestas con el caballo Jhony Ventura, un entusiasta colaborador de San Lázaro como lo fueron Papi Estrella, Doña Emma Balaguer de Vallejo, Bebecito Martínez Brea, y el propio presidente Joaquín Balaguer que orientados por sus colaboradores, en especial Don Bebecito, sus hermanos, Papi Estrella y Doña Emma canalizaron todas las peticiones de la directiva encabezada por Chico Pérez y Fernando Paulino, esa es parte de la historia y sus autores que está ahí con sus hechos.

Los empresarios: Don José León, sus hermanos, Andy Rivas y Francis Malla hicieron grandes aportes para el desarrollo de la entidad. Los que tratan de crear odio no lograrán borrar esta historia.

El club San Lázaro tiene que reencontrarse con su historia y la legalidad.  No es posibles que se celebren elecciones sin tener un listado de los miembros.  NO es posible que violando los estatutos se “elija una directiva” con la participación de 37 niños de mini-basket o peloteros, no es posible que una acta eleccionaria se escriba en una servilleta, no es posible que el club se encuentre desminuido en la práctica de los deportes cuando existian equipos en diferentes categorías de baloncesto, lucha olímpica, voleibol, béisbol, fútbol, atletismo, sotbol ciclismo y actividades culturales, artísticas y charlas contra los males sociales (drogadicción, narcotráfico y enfermedades).  Nada de eso se hace actualmente en San Lázaro.

Los estatutos ordenan y mandan realizar estas actividades deportivas, recreativas y sociales.  Urge entonces, que el club San Lázaro se ajuste a la legalidad.

El artículo 38 sobre las elecciones dice “las elecciones se harán por planchas; los miembros de las distintas planchas tendrán una semana de promoción para presentar sus candidaturas. Cumplido ese plazo, la comisión electoral llamará a los miembros activos a ejercer su derecho al voto. Eso mismo día se proclamará la plancha ganadora”.

Ese es el camino que conduce la unidad, la institucionalidad y el funcionamiento del club con base a sus estatutos y programa.

Como Cholo no está en el mundo de los vivos, no puede hablar y entrar en debate, lo que tratan de capitalizar esta sentida muerte lo que tienen que hacer actuar con prudencia dejando un espacio para que Cholo descanse en paz. Paz para los restos de Cholo Suero. Y que club como su santo San Lázaro se levan te y ande por nuevo camino de armonía, respeto por los muertos y los vivos para relanzar el club celebrando unas elecciones que sean un ejemplo.

Es lo mínimo que se puede pedir en este momento donde las pasiones son ciegas y abren las compuertas de las intrigas, la maldad y el odio.

Este camino malo debe ser cerrado, cerrado, cerrado.

Eso creo y así lo escribo.

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