Por Rafael G. Santana
En su primera visita sorpresa luego de ser reelecto para un segundo periodo, el primer mandatario viajó a San Juan de la Maguana para intercambiar con los productores de la zona. Nuevamente Danilo marcó la línea de Pizarro para que se mantenga bien lejo el senador Bautista.
Se recuerda que durante una caminata en San Juan cuando Bautista intento acercarse a la jeepeta donde iba Medina, una persona le hizo saber que debía salir inmediatamente de ese perímetro y colocarse a 67 vehículos de donde estaba Medina, posteriormente, se observó a Bautista devolviéndose acompañado de siete yepetas con afiches suyos, sin los del presidente.
Según, expertos que tienen a su cargo cuidar la imagen de Medina recomendaron evitar la cercanía entre Medina y el referido senador que ocupa un sitial de preferencia entre los políticos más corruptos del continente de acuerdo al observatorio de Transparencia Internacional, este es un motivo más que suficiente para que Danilo le huye a Félix Bautista como el Diablo a la Cruz porque el Diablo no sabe por diablo, sino por viejo, y Danilo Medina, no es un viejo, sino un político situado en la cúspide de la popularidad blindada por las visitas sorpresas.
Si Félix Bautista, se respetara dejara tranquilo a Danilo sin presionarlo ni hostigarlo, a pesar del mensaje enviado en una entrevista dada al periodista Huchi Lora donde advirtió que si él se hunde, se hunde el partido y el Congreso. Este chantaje no prosperó.
No faltan los que dicen, cuanto, pero cuanto rinde el honorable senador que debería estar tranquilo, bien tranquilo para ver si Transparencia Internacional y otros organismos internacionales se olvidan de él y el expediente aquel archivado sin ser conocido y juzgado. Este es un documento que podría abrirse en la judicatura nacional o en los tribunales internacionales, en particular la Corte de La Haya, el Juez Baz tazar Garzón de España que por cierto por Constanza, Jarabacoa y sus cruces.









