Por Rafael G. Santana
Recientemente, el pueblo definido como El Soberano fue testigo del trato inhumano dado a Claudio Caamaño en los centros de asistencia médica donde fue llevado luego de sufrir en accidente.
Sus familiares narraron este comportamiento de los que están llamados a salvar vidas, los médicos y dueños de las clínicas privadas.
Esto me conmovió trayendo a la memoria lo que pasaron la esposa y familiares cuando acudieron a Corazones Unidos en busca de asistencia para Manuel Ramón Monte Arache, el comandante militar histórico de la guerra de abril.
En la emergencia donde fue llevado Monte Arache exigieron según el testimonio de sus familiares la suma de 300 mil pesos, y una suma parecida en CEDIMAT.
Esto indignó y a los integrantes del Cuerpo de hombres Ranas sobrevivientes de la guerra de abril y compañeros de lucha de Monte Arache, en particular al coronel Ernesto González y González, El Gato, uno de sus asistentes y el sargento Pedro Germán Ureña, quienes se comunicaron con Francisco Chico Pérez Pelao como le decía El Gato.
Francisco Chico Pérez me llamó para que hablara con Leo Corporán y Ramón Pinedo, Monchín. Todos nos movímos como se trata de una misión de esas que trascienden cuando se toman sustentada en la solidaridad.
El viejo Leo como le digo a mi amigo, hermano y compañero Leo Corporán llamó a Luis Manuel Bonetti y puso al tanto de la situación al presidente de la República Leonel Fernández Reyna, que de inmediato ordenó que se resolviera todo relacionado con Monte Arache, que ya había pasado por una tragedia quedando sin casa porque un incendio la consumió.
Todos nos sentimos regocijados por el humanismo y el deseo de ayudar del presidente Fernández Reyna que sabe valorar a sus amigos y distinguir a los hombres y mujeres que por sus hechos merecen un sitial en esta sociedad donde se juega al olvido.
Recuerdo aquella noche del 14 de junio donde se celebró una multitudinaria manifestación de apoyo al gobierno constitucionalista y al coronel Francisco Alberto Caamaño Deño, poniendo nerviosos a los invasores.
En mi calidad de combatiente que dependía del Comandante Quiroz Pérez, jefe del Comando de la Zona A me tocaba hacer el servicio en las calles Arzobispo Nariño esquina Mercedes hasta allí donde me encontraba se presentaron Monte A Arache, Lachapell Díaz, Andrés Larivier , para estimular y alertar a los combatientes sobre la inteligencia que tenían los constitucionalistas en el sentido de que las tropas de ocupación de los Estados Unidos de Norteamérica, Brasil, El Salvador, Honduras y Nicaragua tenían planificado atacar por toda del río Ozama, y que se debía estar en máxima alerta.
El coronel Lachapell Díaz al verme tan joven y de una contentura delgada, muy delgada por ciento, me dijo y usted donde viene, le respondí soy de aquí del barrio, me respondió, lo felicito porque a pesar de su juventud está aquí como un soldado defendieron el territorio, me encomendó saludar al mayor Quiroz Pérez, que estaba ausente comandando la avanzada de Santa Bárbara donde fue apresado luego de fieros combates y se lo llevaron a San Souci enterrándole el cuerpo en la arena de la playa donde solamente tenía afuera la cabeza.
Cuando hubo un cese de fuego en medio de la resistencia feroz de los comandos constitucionalistas que diezmaron
el plan de los interventores de tomar en 24 horas la zona constitucionalistas y conscientes del valor de los hombres ranas a quienes temían como el Diablo a la Cruz y la decisión de los constitucionalistas de morir en el combate luchando casa por casa firmaron un intercambio de prisioneros, en especial de los soldados norteamericanos que nunca fueron torturados ni maltratados, a pesar de que ellos sí lo hicieron Ese canjeó al Mayor Quiroz Pérez y otros prisioneros.
Una vez firmada el Acta de Reconciliación para darle paso al gobierno provisional de Héctor García Godoy, al Mayor Quiroz Pérez jamás lo he visto personalmente, cosa que desearía que se materializara, me dicen que vive en Miami y en las ocasiones que ha estado aquí no lo he visto. En el comando mi comandante Quiroz Pérez me decía Rafaelito y siempre estaba atento a mí. La noche del 14 de junio me dio una orden, Rafaelito siempre alerta y no deje subir a nadie a la tercera al menos que no sea yo o alguno de los que viven el edificio y así lo hice.
Estos acontecimientos tienen 51 años que sucedieron donde aparecen los llamados comandantes y combatientes inorgánicos porque nadie los vió en los combates ni en la zona constitucionalista.
Tal como dice el titular de este trabajo HEROES SON AQUELLOS QUE NO PASAN FACTURAS A LA PATRIA
Y EL LIDER MILITAR DE LA GUERRA DE ABRIL FUE EL CORONEL MANUEL RAMON MONTE ARACHE, Y SUS HOMBRES RANAS, Y TODOS LOS QUE SI TENER PREPARACION MILILTAR NOS ENTRENAMOS CON EL FUEGO VIVO DE LA PATRIA.
El ex jefe de la Marina de Guerra, Homero Luis Lajara Solá, a la muerte de Monte Arache dispuso rendirle tributo junto a sus compañeros de armas, familiares y combatientes presentes en la ceremonia en alta mar donde se expandieron su ceniza.
El 27 de diciembre del 2009 escribí un artículo El nuevo Diario titulado La Ceniza Moral de Monte Arache que reproduzco a continuación y los invictos a una jornada para que Monte a Arache sea declarado HEROE NACIONAL.
Dejo como tarea al nuevo congreso hacer una realidad este reclamo.









